
Paraguay ha iniciado oficialmente la campaña de siembra de soja de 2025. El objetivo de este año es sembrar alrededor de 3,6 millones de hectáreas y, si las condiciones climáticas son favorables, se espera que la producción supere los 11 millones de toneladas. Esto se interpreta como una señal muy positiva para el sector agrícola paraguayo.
Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP) de Paraguay, señaló que el buen estado de la humedad del suelo permitió a muchos agricultores comenzar la siembra antes de lo previsto. Aunque las bajas temperaturas recientes podrían afectar el crecimiento inicial de las plantas, el sector asegura que la situación no es motivo de preocupación. Por el contrario, ven la futura llegada de lluvias como un factor positivo, ya que repondrán la humedad del suelo y ayudarán a la germinación de las semillas. Cristaldo afirmó que "la lluvia siempre es bienvenida", explicando que, aunque temporalmente se detengan las tareas de siembra, luego brindan estabilidad a los trabajos futuros.
El acto simbólico para marcar el inicio oficial de esta campaña se llevará a cabo el 12 de septiembre en Raúl Arsenio Oviedo, Caaguazú. El evento, en particular, se realizará en una cooperativa gestionada por pequeños agricultores familiares, destacando la importancia de las organizaciones de productores en la industria sojera de Paraguay. El caso de esta organización, que comenzó como un pequeño comité y creció hasta convertirse en una cooperativa, sirve como un modelo de cómo la organización y la dedicación pueden llevar al éxito.
En la producción de soja en Paraguay, el departamento de Alto Paraná lidera con más de 1 millón de hectáreas. Le siguen Itapúa, Canindeyú y Caaguazú, que en conjunto representan del 75 al 80% de la superficie total sembrada. San Pedro y Caazapá también contribuyen con una producción considerable, mientras que Misiones y Concepción tienen una producción a menor escala. Por otro lado, debido a las características climáticas, la siembra en la región del Chaco paraguayo se retrasa a enero y febrero, con una superficie de siembra anual que varía entre 100.000 y 150.000 hectáreas.
Paraguay ha iniciado oficialmente la campaña de siembra de soja de 2025. El objetivo de este año es sembrar alrededor de 3,6 millones de hectáreas y, si las condiciones climáticas son favorables, se espera que la producción supere los 11 millones de toneladas. Esto se interpreta como una señal muy positiva para el sector agrícola paraguayo.
Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP) de Paraguay, señaló que el buen estado de la humedad del suelo permitió a muchos agricultores comenzar la siembra antes de lo previsto. Aunque las bajas temperaturas recientes podrían afectar el crecimiento inicial de las plantas, el sector asegura que la situación no es motivo de preocupación. Por el contrario, ven la futura llegada de lluvias como un factor positivo, ya que repondrán la humedad del suelo y ayudarán a la germinación de las semillas. Cristaldo afirmó que "la lluvia siempre es bienvenida", explicando que, aunque temporalmente se detengan las tareas de siembra, luego brindan estabilidad a los trabajos futuros.
El acto simbólico para marcar el inicio oficial de esta campaña se llevará a cabo el 12 de septiembre en Raúl Arsenio Oviedo, Caaguazú. El evento, en particular, se realizará en una cooperativa gestionada por pequeños agricultores familiares, destacando la importancia de las organizaciones de productores en la industria sojera de Paraguay. El caso de esta organización, que comenzó como un pequeño comité y creció hasta convertirse en una cooperativa, sirve como un modelo de cómo la organización y la dedicación pueden llevar al éxito.
En la producción de soja en Paraguay, el departamento de Alto Paraná lidera con más de 1 millón de hectáreas. Le siguen Itapúa, Canindeyú y Caaguazú, que en conjunto representan del 75 al 80% de la superficie total sembrada. San Pedro y Caazapá también contribuyen con una producción considerable, mientras que Misiones y Concepción tienen una producción a menor escala. Por otro lado, debido a las características climáticas, la siembra en la región del Chaco paraguayo se retrasa a enero y febrero, con una superficie de siembra anual que varía entre 100.000 y 150.000 hectáreas.