
Asunción y Río de Janeiro-Niterói han iniciado una feroz competencia al presentar sus propuestas para albergar los Juegos Panamericanos de 2031. Paraguay, como anfitrión, ha puesto el énfasis en su infraestructura, una planificación meticulosa y el fuerte respaldo del gobierno, mientras que Brasil ha destacado su experiencia y legado como sede de grandes eventos internacionales.
Paraguay presentó una propuesta detallada a los 41 Comités Olímpicos Nacionales (CON) del continente durante la 63ª Asamblea General de Panam Sports, celebrada en Asunción, conocida como la 'Madre de Ciudades'. Camilo Pérez López Moreira, presidente del Comité Olímpico Paraguayo, resaltó el apoyo del presidente Santiago Peña, quien considera el deporte una política de Estado. "Mientras otros países solo prometen, nosotros ya lo hemos convertido en ley", afirmó.
El principal punto fuerte de Paraguay es la garantía legal. A través de la Ley N.º 7467 y el Decreto Presidencial N.º 3892, el país se compromete a simplificar la emisión de visas para atletas, proteger los derechos comerciales y de imagen, otorgar exenciones fiscales y establecer un comité organizador permanente. Esto demuestra la firme voluntad del gobierno de ser la sede.
Además, su infraestructura física es notable. El aeropuerto, la villa de atletas y los hoteles oficiales están todos cerca, con tiempos de viaje a las sedes deportivas inferiores a 30 minutos. La villa, que podrá albergar a 7,200 atletas y 2,800 oficiales, será construida a través de una colaboración público-privada y luego convertida en viviendas sociales, creando así un legado sostenible.
La reciente y exitosa celebración de un campamento de entrenamiento panamericano en conjunto con Panam Sports, en el que participaron más de 1,000 atletas de 14 deportes, respalda la confianza de Paraguay. Este evento sirvió como un ensayo perfecto de las capacidades organizativas del país.
La fortaleza de Brasil: Amplia experiencia e infraestructura existente
Brasil ha utilizado su vasta experiencia como anfitrión de eventos internacionales como su mayor baza. Río de Janeiro ha sido sede exitosa de los Juegos Panamericanos de 2007 y de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2016. A pesar de las críticas por el deterioro de algunas instalaciones y los escándalos de corrupción, la experiencia en la gestión de eventos a gran escala sigue siendo una poderosa razón para su candidatura.
Marco La Porta, presidente del Comité Olímpico Brasileño, describió la candidatura como "un llamado a la transformación deportiva de todo el continente" y se comprometió a fortalecer las relaciones entre los 41 Comités Olímpicos Nacionales. Eduardo Paes, alcalde de Río, anunció planes para utilizar la infraestructura y la red hotelera existentes, y construir una villa de atletas en la zona portuaria con inversión público-privada.
Rodrigo Neves, alcalde de Niterói, destacó que su ciudad ha producido el mayor número de medallistas olímpicos de Brasil y afirmó que este proyecto busca la integración social y un legado sostenible, más allá de ser un simple evento deportivo. La vicealcaldesa Isabel Swan, medallista olímpica, expresó su confianza en la preparación del país: "La mayoría de las sedes ya están listas, por lo que podemos centrarnos en ofrecer los mejores servicios y eventos de prueba de alto nivel".
Los Juegos Panamericanos Júnior de Asunción: El escenario para demostrar su capacidad
Este clima de competencia se da en el contexto de los inminentes Juegos Panamericanos Júnior de Asunción (ASU2025). Con la participación de más de 4,000 jóvenes atletas, este evento servirá como una prueba en tiempo real de la capacidad organizativa de Paraguay. El país ya ha completado los preparativos para un evento exitoso, con un moderno Parque Olímpico y sedes en diversas ciudades.
El presidente del Comité Olímpico Paraguayo, Pérez, enfatizó que "el legado no se crea solo con infraestructura, sino ampliando la base de un país para que pueda organizar con éxito este gran evento continental". A través de los Juegos Panamericanos Júnior, Paraguay busca demostrar su potencial, mientras que Brasil, basándose en su larga experiencia, aspira a ser nuevamente anfitrión de los Juegos Panamericanos. La competencia entre ambos candidatos acaba de comenzar, y el mundo entero está expectante por saber qué ciudad será la sede del mayor festival deportivo del continente en 2031.
Asunción y Río de Janeiro-Niterói han iniciado una feroz competencia al presentar sus propuestas para albergar los Juegos Panamericanos de 2031. Paraguay, como anfitrión, ha puesto el énfasis en su infraestructura, una planificación meticulosa y el fuerte respaldo del gobierno, mientras que Brasil ha destacado su experiencia y legado como sede de grandes eventos internacionales.
Paraguay presentó una propuesta detallada a los 41 Comités Olímpicos Nacionales (CON) del continente durante la 63ª Asamblea General de Panam Sports, celebrada en Asunción, conocida como la 'Madre de Ciudades'. Camilo Pérez López Moreira, presidente del Comité Olímpico Paraguayo, resaltó el apoyo del presidente Santiago Peña, quien considera el deporte una política de Estado. "Mientras otros países solo prometen, nosotros ya lo hemos convertido en ley", afirmó.
El principal punto fuerte de Paraguay es la garantía legal. A través de la Ley N.º 7467 y el Decreto Presidencial N.º 3892, el país se compromete a simplificar la emisión de visas para atletas, proteger los derechos comerciales y de imagen, otorgar exenciones fiscales y establecer un comité organizador permanente. Esto demuestra la firme voluntad del gobierno de ser la sede.
Además, su infraestructura física es notable. El aeropuerto, la villa de atletas y los hoteles oficiales están todos cerca, con tiempos de viaje a las sedes deportivas inferiores a 30 minutos. La villa, que podrá albergar a 7,200 atletas y 2,800 oficiales, será construida a través de una colaboración público-privada y luego convertida en viviendas sociales, creando así un legado sostenible.
La reciente y exitosa celebración de un campamento de entrenamiento panamericano en conjunto con Panam Sports, en el que participaron más de 1,000 atletas de 14 deportes, respalda la confianza de Paraguay. Este evento sirvió como un ensayo perfecto de las capacidades organizativas del país.
La fortaleza de Brasil: Amplia experiencia e infraestructura existente
Brasil ha utilizado su vasta experiencia como anfitrión de eventos internacionales como su mayor baza. Río de Janeiro ha sido sede exitosa de los Juegos Panamericanos de 2007 y de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2016. A pesar de las críticas por el deterioro de algunas instalaciones y los escándalos de corrupción, la experiencia en la gestión de eventos a gran escala sigue siendo una poderosa razón para su candidatura.
Marco La Porta, presidente del Comité Olímpico Brasileño, describió la candidatura como "un llamado a la transformación deportiva de todo el continente" y se comprometió a fortalecer las relaciones entre los 41 Comités Olímpicos Nacionales. Eduardo Paes, alcalde de Río, anunció planes para utilizar la infraestructura y la red hotelera existentes, y construir una villa de atletas en la zona portuaria con inversión público-privada.
Rodrigo Neves, alcalde de Niterói, destacó que su ciudad ha producido el mayor número de medallistas olímpicos de Brasil y afirmó que este proyecto busca la integración social y un legado sostenible, más allá de ser un simple evento deportivo. La vicealcaldesa Isabel Swan, medallista olímpica, expresó su confianza en la preparación del país: "La mayoría de las sedes ya están listas, por lo que podemos centrarnos en ofrecer los mejores servicios y eventos de prueba de alto nivel".
Los Juegos Panamericanos Júnior de Asunción: El escenario para demostrar su capacidad
Este clima de competencia se da en el contexto de los inminentes Juegos Panamericanos Júnior de Asunción (ASU2025). Con la participación de más de 4,000 jóvenes atletas, este evento servirá como una prueba en tiempo real de la capacidad organizativa de Paraguay. El país ya ha completado los preparativos para un evento exitoso, con un moderno Parque Olímpico y sedes en diversas ciudades.
El presidente del Comité Olímpico Paraguayo, Pérez, enfatizó que "el legado no se crea solo con infraestructura, sino ampliando la base de un país para que pueda organizar con éxito este gran evento continental". A través de los Juegos Panamericanos Júnior, Paraguay busca demostrar su potencial, mientras que Brasil, basándose en su larga experiencia, aspira a ser nuevamente anfitrión de los Juegos Panamericanos. La competencia entre ambos candidatos acaba de comenzar, y el mundo entero está expectante por saber qué ciudad será la sede del mayor festival deportivo del continente en 2031.