
El tradicional festival en honor a San Cayetano, el santo patrono del pan y el trabajo, concluyó con éxito en la iglesia de San Cayetano en el distrito de Sajonia de Asunción. Unos 800 residentes se reunieron para compartir un momento de calidez y generosidad en este evento, que celebra su 25º aniversario.
El 7 de agosto, después de la misa, se llevó a cabo el evento karu guasu, donde se sirvió un estofado de arroz y un estofado de frijoles con carne de cerdo, cuidadosamente preparados para los asistentes. Los participantes hicieron fila para recibir la comida mientras se intercambiaban buenos deseos. Después del reparto de la comida, también se organizó un momento para meriendas para unos 600 niños y adultos. Se sirvieron bebidas de chocolate y pasteles, y el ambiente festivo se intensificó con juegos de globos.
Después de la misa, el sacerdote Freddy Fernández bendijo el pan y lo distribuyó a los fieles, deseando que todos los hogares se llenaran de pan y bendiciones. Los feligreses formaron una larga fila para recibir el pan. Un representante de la iglesia enfatizó que este festival va más allá de un simple evento religioso, convirtiéndose en un espacio para la armonía y el compartir en la comunidad local.
Andrés Caballero, el director de promoción cultural, declaró: "Los residentes de Sajonia consideramos a San Cayetano como nuestro santo patrón y seguimos sus enseñanzas". También expresó su deseo de superar las dificultades sociales actuales, diciendo: "Oramos por más empleos, salarios justos, horarios de trabajo flexibles y, sobre todo, por la salud de todos". También reveló planes para construir una nueva iglesia para finales de año, además de la iglesia existente que alberga una imagen del santo de más de 60 años, lo que generó grandes expectativas entre los residentes.
En su homilía, el padre Fernández reflexionó sobre la vida de San Cayetano. Explicó que "San Cayetano era un sacerdote que compartía el pan que la gente tanto necesitaba en su tiempo y consolaba sus almas". Y enfatizó: "La razón por la que oramos por el pan y el trabajo no es solo para evitar el hambre, sino para llevar una vida material a través del trabajo y, además, llenar el alma a través de la Eucaristía, el pan espiritual". El mensaje del sacerdote resonó profundamente en los asistentes.
Este festival brindó la oportunidad de compartir una comida y reflexionar sobre el pan y el trabajo. Los feligreses oraron al unísono para superar las dificultades cotidianas y soñar con un futuro mejor, y pasaron un tiempo valioso recordando el espíritu de compartir y servicio que San Cayetano dejó atrás.
El tradicional festival en honor a San Cayetano, el santo patrono del pan y el trabajo, concluyó con éxito en la iglesia de San Cayetano en el distrito de Sajonia de Asunción. Unos 800 residentes se reunieron para compartir un momento de calidez y generosidad en este evento, que celebra su 25º aniversario.
El 7 de agosto, después de la misa, se llevó a cabo el evento karu guasu, donde se sirvió un estofado de arroz y un estofado de frijoles con carne de cerdo, cuidadosamente preparados para los asistentes. Los participantes hicieron fila para recibir la comida mientras se intercambiaban buenos deseos. Después del reparto de la comida, también se organizó un momento para meriendas para unos 600 niños y adultos. Se sirvieron bebidas de chocolate y pasteles, y el ambiente festivo se intensificó con juegos de globos.
Después de la misa, el sacerdote Freddy Fernández bendijo el pan y lo distribuyó a los fieles, deseando que todos los hogares se llenaran de pan y bendiciones. Los feligreses formaron una larga fila para recibir el pan. Un representante de la iglesia enfatizó que este festival va más allá de un simple evento religioso, convirtiéndose en un espacio para la armonía y el compartir en la comunidad local.
Andrés Caballero, el director de promoción cultural, declaró: "Los residentes de Sajonia consideramos a San Cayetano como nuestro santo patrón y seguimos sus enseñanzas". También expresó su deseo de superar las dificultades sociales actuales, diciendo: "Oramos por más empleos, salarios justos, horarios de trabajo flexibles y, sobre todo, por la salud de todos". También reveló planes para construir una nueva iglesia para finales de año, además de la iglesia existente que alberga una imagen del santo de más de 60 años, lo que generó grandes expectativas entre los residentes.
En su homilía, el padre Fernández reflexionó sobre la vida de San Cayetano. Explicó que "San Cayetano era un sacerdote que compartía el pan que la gente tanto necesitaba en su tiempo y consolaba sus almas". Y enfatizó: "La razón por la que oramos por el pan y el trabajo no es solo para evitar el hambre, sino para llevar una vida material a través del trabajo y, además, llenar el alma a través de la Eucaristía, el pan espiritual". El mensaje del sacerdote resonó profundamente en los asistentes.
Este festival brindó la oportunidad de compartir una comida y reflexionar sobre el pan y el trabajo. Los feligreses oraron al unísono para superar las dificultades cotidianas y soñar con un futuro mejor, y pasaron un tiempo valioso recordando el espíritu de compartir y servicio que San Cayetano dejó atrás.