
Punto Nacional de Contacto de la OCDE en los Países Bajos reconoce oficialmente la violación de los derechos indígenas peruanos por parte de la 'empresa buzón' Pluspetrol
LA HAYA/LIMA - El mecanismo de resolución de disputas no judicial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha puesto un freno importante a la evasión de responsabilidad por parte de las corporaciones multinacionales. El 3 de septiembre, la Oficina Nacional de Contacto (PNC) de la OCDE en los Países Bajos emitió un comunicado final en el que reconoció oficialmente la responsabilidad de la empresa petrolera argentina con sede en los Países Bajos, Pluspetrol, por causar graves daños a los derechos de los pueblos indígenas y al medio ambiente en la región amazónica de Perú. Esta decisión tiene una gran importancia, ya que aclara la responsabilidad transnacional de las empresas por sus operaciones en el extranjero.
La tragedia del mayor campo petrolero del Amazonas: contaminación ambiental y daños a los pueblos indígenas
El incidente se centró en la Zona 1AB (actualmente Zona 192) en la región de Loreto, en el norte de Perú. Esta vasta selva tropical de 500.000 hectáreas fue en su día el campo petrolero terrestre más grande de Perú. Pluspetrol extrajo petróleo allí desde el año 2000 hasta 2015, causando en el proceso derrames de crudo, liberación de desechos industriales y una contaminación generalizada por metales pesados tóxicos como el cadmio y el plomo.
Veinticinco comunidades indígenas, incluidas las de los pueblos Quechua, Achuar y Kichwa, que residen en las cuencas de los ríos Pastaza, Corrientes y Tigre, han sufrido la contaminación de sus tierras ancestrales y fuentes de agua, además de graves problemas de salud. De hecho, una investigación del Ministerio de Salud de Perú en 2005-2006 encontró que la sangre y la orina de estos residentes contenían metales pesados que excedían los estándares internacionales. En 2020, las comunidades indígenas presentaron una queja ante el PNC neerlandés, alegando que Pluspetrol se fue sin realizar adecuadamente el trabajo de remediación en los 1.963 sitios contaminados.
Decisión del PNC neerlandés: Violación explícita de los estándares ambientales y de derechos humanos
Tras cinco años de investigación, el PNC neerlandés concluyó que Pluspetrol había violado las disposiciones de derechos humanos y ambientales de las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales. El PNC declaró que Pluspetrol no llevó a cabo una diligencia debida suficiente para identificar y prevenir los impactos ambientales adversos causados por sus actividades, lo que también resultó en un respeto inadecuado del derecho a la salud. También señaló que las medidas de remediación dejadas por la empresa no cumplían con las directrices.
El PNC recomendó a Pluspetrol que aplicara las mejores prácticas internacionales para elevar el nivel de su desempeño ambiental, tomara la mayor cantidad posible de medidas de remediación y llevara a cabo consultas significativas, especialmente con las comunidades afectadas, basadas en el 'Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI)'. Además, solicitó a la empresa la divulgación de su estructura de gobierno corporativo e información financiera debido a posibles violaciones de las cláusulas de impuestos y transparencia.
Establecimiento de un precedente para exigir responsabilidades a las 'empresas buzón'
El punto central de la decisión del PNC es que se ha responsabilizado a una "empresa buzón" que utilizó los Países Bajos como base, exigiéndole responsabilidades en el país donde tiene su sede. Pluspetrol ha sido criticada por operar una compleja estructura corporativa a través de paraísos fiscales, con solo una dirección en los Países Bajos y sin actividad operativa física.
Pluspetrol había argumentado que el asunto debía ser tratado por el sistema judicial peruano. Sin embargo, el PNC consideró que Pluspetrol también podía ser responsable en los Países Bajos, sentando un importante precedente de "aplicación extraterritorial" que exige responsabilidades en la sede de la empresa en lugar de en sistemas judiciales locales en el extranjero que a menudo carecen de recursos, eficiencia y son vulnerables a la corrupción. Se espera que este precedente tenga un efecto disuasorio, fortaleciendo la cultura de responsabilidad corporativa para las numerosas "sociedades pantalla (Paper Company)" registradas en los Países Bajos.
Recomendaciones no vinculantes que ejercen presión a través de la reputación internacional
La declaración final del PNC de la OCDE no es legalmente vinculante, por lo que no puede imponer un castigo directo a la empresa. Sin embargo, de acuerdo con la política del gobierno neerlandés, las empresas que violan las directrices pueden ser excluidas de los créditos a la exportación, la promoción comercial y los contratos de contratación pública. Además, las conclusiones y recomendaciones públicas del PNC son una herramienta poderosa que inflige "daño reputacional", lo que presiona a la empresa para que cumpla por parte de diversas partes interesadas, incluidas organizaciones de la sociedad civil, inversores y gobiernos. Las comunidades indígenas afectadas planean utilizar esta declaración como una herramienta clave para futuros procedimientos legales.
Pluspetrol niega la validez de la declaración y afirma que ya ha abordado muchas de las recomendaciones, pero las comunidades afectadas exigen fundamentalmente que la empresa reconozca los crímenes ambientales y limpie la contaminación. Mientras tanto, también han surgido críticas de que el gobierno peruano, un actual candidato a la adhesión a la OCDE, hizo la vista gorda ante la destrucción ambiental de la empresa, lo que vincula el incidente con dudas sobre la capacidad de Perú para cumplir con los estándares ambientales y de derechos humanos.
Punto Nacional de Contacto de la OCDE en los Países Bajos reconoce oficialmente la violación de los derechos indígenas peruanos por parte de la 'empresa buzón' Pluspetrol
LA HAYA/LIMA - El mecanismo de resolución de disputas no judicial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha puesto un freno importante a la evasión de responsabilidad por parte de las corporaciones multinacionales. El 3 de septiembre, la Oficina Nacional de Contacto (PNC) de la OCDE en los Países Bajos emitió un comunicado final en el que reconoció oficialmente la responsabilidad de la empresa petrolera argentina con sede en los Países Bajos, Pluspetrol, por causar graves daños a los derechos de los pueblos indígenas y al medio ambiente en la región amazónica de Perú. Esta decisión tiene una gran importancia, ya que aclara la responsabilidad transnacional de las empresas por sus operaciones en el extranjero.
La tragedia del mayor campo petrolero del Amazonas: contaminación ambiental y daños a los pueblos indígenas
El incidente se centró en la Zona 1AB (actualmente Zona 192) en la región de Loreto, en el norte de Perú. Esta vasta selva tropical de 500.000 hectáreas fue en su día el campo petrolero terrestre más grande de Perú. Pluspetrol extrajo petróleo allí desde el año 2000 hasta 2015, causando en el proceso derrames de crudo, liberación de desechos industriales y una contaminación generalizada por metales pesados tóxicos como el cadmio y el plomo.
Veinticinco comunidades indígenas, incluidas las de los pueblos Quechua, Achuar y Kichwa, que residen en las cuencas de los ríos Pastaza, Corrientes y Tigre, han sufrido la contaminación de sus tierras ancestrales y fuentes de agua, además de graves problemas de salud. De hecho, una investigación del Ministerio de Salud de Perú en 2005-2006 encontró que la sangre y la orina de estos residentes contenían metales pesados que excedían los estándares internacionales. En 2020, las comunidades indígenas presentaron una queja ante el PNC neerlandés, alegando que Pluspetrol se fue sin realizar adecuadamente el trabajo de remediación en los 1.963 sitios contaminados.
Decisión del PNC neerlandés: Violación explícita de los estándares ambientales y de derechos humanos
Tras cinco años de investigación, el PNC neerlandés concluyó que Pluspetrol había violado las disposiciones de derechos humanos y ambientales de las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales. El PNC declaró que Pluspetrol no llevó a cabo una diligencia debida suficiente para identificar y prevenir los impactos ambientales adversos causados por sus actividades, lo que también resultó en un respeto inadecuado del derecho a la salud. También señaló que las medidas de remediación dejadas por la empresa no cumplían con las directrices.
El PNC recomendó a Pluspetrol que aplicara las mejores prácticas internacionales para elevar el nivel de su desempeño ambiental, tomara la mayor cantidad posible de medidas de remediación y llevara a cabo consultas significativas, especialmente con las comunidades afectadas, basadas en el 'Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI)'. Además, solicitó a la empresa la divulgación de su estructura de gobierno corporativo e información financiera debido a posibles violaciones de las cláusulas de impuestos y transparencia.
Establecimiento de un precedente para exigir responsabilidades a las 'empresas buzón'
El punto central de la decisión del PNC es que se ha responsabilizado a una "empresa buzón" que utilizó los Países Bajos como base, exigiéndole responsabilidades en el país donde tiene su sede. Pluspetrol ha sido criticada por operar una compleja estructura corporativa a través de paraísos fiscales, con solo una dirección en los Países Bajos y sin actividad operativa física.
Pluspetrol había argumentado que el asunto debía ser tratado por el sistema judicial peruano. Sin embargo, el PNC consideró que Pluspetrol también podía ser responsable en los Países Bajos, sentando un importante precedente de "aplicación extraterritorial" que exige responsabilidades en la sede de la empresa en lugar de en sistemas judiciales locales en el extranjero que a menudo carecen de recursos, eficiencia y son vulnerables a la corrupción. Se espera que este precedente tenga un efecto disuasorio, fortaleciendo la cultura de responsabilidad corporativa para las numerosas "sociedades pantalla (Paper Company)" registradas en los Países Bajos.
Recomendaciones no vinculantes que ejercen presión a través de la reputación internacional
La declaración final del PNC de la OCDE no es legalmente vinculante, por lo que no puede imponer un castigo directo a la empresa. Sin embargo, de acuerdo con la política del gobierno neerlandés, las empresas que violan las directrices pueden ser excluidas de los créditos a la exportación, la promoción comercial y los contratos de contratación pública. Además, las conclusiones y recomendaciones públicas del PNC son una herramienta poderosa que inflige "daño reputacional", lo que presiona a la empresa para que cumpla por parte de diversas partes interesadas, incluidas organizaciones de la sociedad civil, inversores y gobiernos. Las comunidades indígenas afectadas planean utilizar esta declaración como una herramienta clave para futuros procedimientos legales.
Pluspetrol niega la validez de la declaración y afirma que ya ha abordado muchas de las recomendaciones, pero las comunidades afectadas exigen fundamentalmente que la empresa reconozca los crímenes ambientales y limpie la contaminación. Mientras tanto, también han surgido críticas de que el gobierno peruano, un actual candidato a la adhesión a la OCDE, hizo la vista gorda ante la destrucción ambiental de la empresa, lo que vincula el incidente con dudas sobre la capacidad de Perú para cumplir con los estándares ambientales y de derechos humanos.