
En una misa celebrada durante los nueve días de oración en honor a la Virgen María, el obispo Miguel Ángel Caballero denunció enérgicamente la creciente ola de narcotráfico en Paraguay y la complicidad de las instituciones judiciales. El prelado advirtió que el país se encuentra al borde de convertirse en un Estado narco, y responsabilizó a los órganos judiciales de permitir la proliferación del comercio de drogas.
Durante su homilía, el obispo Caballero expresó su profunda preocupación por la situación carcelaria del país, señalando la sobrepoblación de las prisiones y la falta de programas de rehabilitación. Asimismo, criticó la impunidad de muchos delincuentes y la detención de personas sin una condena formal.
El prelado también hizo hincapié en el grave problema de las adicciones, especialmente entre los jóvenes, y advirtió sobre los peligros de que Paraguay se convierta en un país productor y consumidor de drogas. Denunció la existencia de una "narcopolítica" que corrompe a las instituciones y permite la operación de bandas criminales.
"La situación es crítica", afirmó el obispo Caballero. "Necesitamos un cambio radical en nuestras políticas públicas para enfrentar este flagelo que amenaza nuestra sociedad".
BBC Mundo ha clasificado a Paraguay como el cuarto país con mayor presencia de crimen organizado en el mundo. La ubicación geográfica del país, la corrupción, la debilidad de las instituciones y la narcopolítica son factores que han contribuido a esta alarmante situación.
Las consecuencias del narcotráfico y el microtráfico se sienten en todos los hogares paraguayos. Niños y adolescentes están expuestos a las drogas, y las familias se ven desintegradas. La falta de centros de rehabilitación y la precaria situación del único centro nacional de prevención y tratamiento de adicciones agravan aún más el problema.
El obispo Caballero hizo un llamado a la sociedad paraguay a unirse en la lucha contra el narcotráfico y las adicciones, y advirtió que si no se toman medidas urgentes, el futuro del país estará en juego.
En una misa celebrada durante los nueve días de oración en honor a la Virgen María, el obispo Miguel Ángel Caballero denunció enérgicamente la creciente ola de narcotráfico en Paraguay y la complicidad de las instituciones judiciales. El prelado advirtió que el país se encuentra al borde de convertirse en un Estado narco, y responsabilizó a los órganos judiciales de permitir la proliferación del comercio de drogas.
Durante su homilía, el obispo Caballero expresó su profunda preocupación por la situación carcelaria del país, señalando la sobrepoblación de las prisiones y la falta de programas de rehabilitación. Asimismo, criticó la impunidad de muchos delincuentes y la detención de personas sin una condena formal.
El prelado también hizo hincapié en el grave problema de las adicciones, especialmente entre los jóvenes, y advirtió sobre los peligros de que Paraguay se convierta en un país productor y consumidor de drogas. Denunció la existencia de una "narcopolítica" que corrompe a las instituciones y permite la operación de bandas criminales.
"La situación es crítica", afirmó el obispo Caballero. "Necesitamos un cambio radical en nuestras políticas públicas para enfrentar este flagelo que amenaza nuestra sociedad".
BBC Mundo ha clasificado a Paraguay como el cuarto país con mayor presencia de crimen organizado en el mundo. La ubicación geográfica del país, la corrupción, la debilidad de las instituciones y la narcopolítica son factores que han contribuido a esta alarmante situación.
Las consecuencias del narcotráfico y el microtráfico se sienten en todos los hogares paraguayos. Niños y adolescentes están expuestos a las drogas, y las familias se ven desintegradas. La falta de centros de rehabilitación y la precaria situación del único centro nacional de prevención y tratamiento de adicciones agravan aún más el problema.
El obispo Caballero hizo un llamado a la sociedad paraguay a unirse en la lucha contra el narcotráfico y las adicciones, y advirtió que si no se toman medidas urgentes, el futuro del país estará en juego.